martes 9 de febrero de 2010

La inventiva

No quedaban libros
que no se hubieran escrito ya.

Todo estaba inventado y ya nada sorprendía.
Sólo la dama de la imaginación podría
solucionar aquella hecatombe.


(Participación en el concurso de Microrrelatos SM. Si te gusta mi breve texto pásate por aquí y VOTA: http://www.microrrelatos-sms.com/stories/3770 Es necesario registrarse para evitar así que una misma persona vote infinidad de veces pero apenas tardas un minuto ;) GRACIAS).

domingo 7 de febrero de 2010

El baile de luciérnagas


He permanecido una hora seguida sentada frente a la ventana desde la que se ve tu casa. Es increíble contemplar el cambio del día a la noche. Las nubes desaparecen, el cielo oscurece y las luces de los coches se encienden dejando un brillo fugaz sobre el asfalto mojado. Todo eso en pocos minutos, quizás treinta. Los mismos treinta minutos que he sostenido tu taza negra de café entre mis manos, intentando conservar el calor con el que te lo hice. Ahora la taza yace muerta sobre la mesa. Mis manos son frías e incapaces de conservar el calor de nada, ni de nadie.

Anoche soñé contigo, aunque recuerdo que no estaba dormida. Tu conciencia perdía ese control tan característico tuyo y se convertía en puro deseo, en pura nostalgia de mi rostro. En tu mirada ya no había tristeza y sí una desnudez más provocadora que tu mismo cuerpo desnudo sobre el mío. Disfrutabas enredando tus dedos sobre mi pelo y te quedaste relajado cuando dos horas después éste te acariciaba el rostro mientras la madrugada viajaba. Al fondo, mientras, las luciérnagas bailaban...

lunes 1 de febrero de 2010

Desnudando almas

Caminas despreocupada,
como camina la gente que todo lo ha perdido,
la gente que ya nada le queda por perder.

Escuchas música de ese viejo walkman que ya nadie usa,
aferrándote a música de recuerdos,
a recuerdos tan perdidos como vacíos.

Tus vaqueros tan desgastados como tu alma.
Tu alma tan cosida como tu vieja camisa,
esa camisa tan sucia como tus ojos cuando lloras.

No ves los charcos cuando llueve y los pisas.
Pisas también en otoño la pasarela de hojas,
pasarela de hojas que deja los árboles desnudos.


lunes 25 de enero de 2010

Píntame de rojo



Hoy juro por mis muertos que pintaré el día de rojo.
Te pongas como te pongas,
me hables o no,
llores o no,
enfermes o no,
caigas o te vuelvas a levantar,
me mires o me ignores,
se llame Dolores, Juana o María,
pero te lo juro,
lo pintaré de rojo al igual que mis uñas y mi boca que te anhela.

Que paso de callar,
que mis labios estallan si no grito,
que mi coño se colapsa si no vivo
y que las tuberías se estancan si el grifo no se abre.

Ya lloré todo lo que tenía que llorar,
tanto como para despintar mi pijama de noche,
ya sabes,
cuando nadie me ve y cuando tu voz retumba en mi puta cabeza
como si llevara años sin escuchar tus susurros.

Mi propia voz ha vuelto a sonar,
el orgullo ha vuelto engrandecido,
las teclas ya no crujen por el óxido
y mi boca lleva sonriendo toda la mañana sin ti y tus recuerdos.

Esto no es literatura,
esto no es surrealismo,
esto no es ni siquiera un poema,
esto es rabia contenida canalizada día a día,
esto es simplemente la puta vida y la puta soledad que nos rodea cada día,
brille el sol, haya niebla, llueva o granice.

domingo 24 de enero de 2010

Con V de clítoris (IX)

Han pasado ya diez horas de nuestro fugaz encuentro y sigo recordándolo como si tuviera aún tus ojos enfrente de mi boca. Esos ojos negros y profundos que mis labios delicada y deliciosamente besaran una y otra vez. Aún recuerdo el tacto de mi mano en tu espalda desnuda y como mi dedo frío dibujaba una y otra vez el eje simétrico de tu belleza. Mientras, tu boca en mi oído, escupía susurros de palabras obscenas que muy lejos de molestarme, me encendían... No sabes cómo me gusta verte sonreír mientras me penetras, tanto como el placer que siento marcando el ritmo de tu goce. No sabes que lejos estás de hacerme tuya realmente y que cerca de perderme en cada corrida que gritas su nombre...

miércoles 20 de enero de 2010

Gritos bajo rejas

Intento gritar.
Mi voz no sale hoy,
como tampoco salía en aquellos sueños de niña.

Camino una y otra vez sobre mis pasos.
Dentro de un año estaré exactamente igual que hoy,
en el mismo punto,
mirándote desde aquí
y estando contigo sin estar.

Intento gritar.
Mi voz no sale hoy,
como tampoco saldrá mañana.

Mientras las cadenas aguanten, mi voz no saldrá.

jueves 14 de enero de 2010

Con V de clítoris (VIII)

Hoy quiero decirte que tengo ganas de ti, de tu voz susurrante sobre mi cuello, de tu mano tibia y suave sobre mi pecho, de tu boca húmeda y callada sobre mi boca seca de ti. Que te comería hasta no dejarte ni las pestañas. Que te quitaría sorbo a sorbo las pocas fuerzas que a estas horas ya te acompañan. Que te lamería hasta que mi lengua se hinchara y quedara sin tacto alguno de tanto comerte, de tanto saborearte, de tanto probar hasta la saciedad más sórdida tu sexo desde tu glande. Sí. De todo eso tengo ganas... Y también de quedarme tirada, extasiada, cansada sobre ti y usarte como almohada.