Hoy quiero decirte que tengo ganas de ti, de tu voz susurrante sobre mi cuello, de tu mano tibia y suave sobre mi pecho, de tu boca húmeda y callada sobre mi boca seca de ti. Que te comería hasta no dejarte ni las pestañas. Que te quitaría sorbo a sorbo las pocas fuerzas que a estas horas ya te acompañan. Que te lamería hasta que mi lengua se hinchara y quedara sin tacto alguno de tanto comerte, de tanto saborearte, de tanto probar hasta la saciedad más sórdida tu sexo desde tu glande. Sí. De todo eso tengo ganas... Y también de quedarme tirada, extasiada, cansada sobre ti y usarte como almohada.
La saciedad sórdida tiene un sabor indescriptible cuando se mezcla con los jadeos muertos junto a los sexos cansados... ¿verdad?.
ResponderSuprimirYo lo sé, y tú.
Besos :)
No se me ocurre otra forma de comentsr esto que algo que escribí no hace tanto tiempo:
ResponderSuprimir"Mi cuerpo palpita al unísono, es una máquina que bombea sangre al ritmo que tú marcas, desde mis sienes hasta mi sexo."
Es sensual, ardiente, cariñoso, descarado, absorbente, tierno y húmedo. Uf!! me gustan cada vez más tus V de clítoris.
U beso... :O)
¿Y que te lo impide India? jejeje, es broma claro! ó no!. jajaja.
ResponderSuprimirBuen texto muy sensual.
Muxus
"Y también de quedarme tirada, extasiada, cansada sobre ti y usarte como almohada."
ResponderSuprimirLa última frase es, sin duda, lo mejor de tu declaración de intenciones, quizá por la ternura, quizá por el contraste.
Saludos.
La saciedad: la luna exhausta y tirada sobre el mar...
ResponderSuprimirbeso
Druida
Lo tuyo parece un fuego inextinguible. Sin embargo, a quien abrace, no lo va a abrasar más que en el buen sentido.
ResponderSuprimirUn beso para vos
amen¡
ResponderSuprimirTú si que sabes escribir puñetara.
Hoy tengo ganas de tí. Todo lo demás... es alimentarse del otro.
Leer estos textos provoca en mí un estado alterado que... bueno. No te cuento, uno anda mu malo jajaja
Precioso niña.
Un besazo wapisima.
Pero esta bien decirlo, expresar y gritar las ganas, que nada se quede dentro. Luego, corresponde disfrutarlo hasta alcanzar la ternura de la almohada...
ResponderSuprimirMuchos besos, India.
No se que decir, salvo que sublime.
ResponderSuprimirPero también por sublimar, por pasar directamente de sólido a gas. No sé qué es lo que pasa por tu cabeza en las madrugadas de invierno que hace que de tus dedos se derrame tanto calor tierno...
Besos, desde la otra nocturnidad.
Hay gente con suerte.
ResponderSuprimirLlegar a ser almohada es un sueño. Hacerlo realidad depende de ser devorado.
Sinceridad poética.
Pues que bueno... que rico... yo también quiero, ;P y como decía una amiga el otro día por facebook, lo resumía en un:
ResponderSuprimir"me apetece-s"
feliz domingo wapi, que me acuerdo de ti, hoy como cada domingo, en especial ;)
Ja ja ja palabra de verificación: frofo, y leí: froto... je je